Cuando el silencio habla, más sonrío,
mientras sonrío todo ocurre,
como si el silencio no pasase,
como si nada ocurriese, ya es tarde.
No es quien se mira y se complace,
es quien mira y se refleja,
es quien brilla y se atormenta,
porque su luz no lo alumbra.
Para poder mirarse,
el espejo debe estar en el suelo,
porque no se hablar,
sólo puedo recordar.
muy intrigante....me gusta!
ResponderBorrarqué bueno, gracias por tu comentario.
ResponderBorrar